
Quiero
empezar dando las gracias a mi hijo Pol que me ha enseñado todo
lo que sé hasta ahora sobre la lactancia y sobre tantas cosas
más. Sin el seguro que ahora no estaría aquí hablando con
vosotros.
En
nuestros tiempos las madres nos encontramos con muchas barreras
para poder tener una lactancia feliz y una relación rica con
nuestros hijos.
Desde
el embarazo, que en muchos casos, demasiados, no hay conexión
con el nuevo ser que llevamos dentro ya que la sociedad nos
prepara para ser competitivas en la vida profesional pero en
absoluto para la maternidad y la crianza.
Después viene el parto en el cual las mujeres no se plantean
nada, solo se dejan arrastrar por lo establecido. Hace falta
transmitir a las mujeres mas consciencia y confianza en la vida
y sus procesos.
Y al
final llega la lactancia que con mucha, muchísima suerte «se
lleva» durante un corto periodo de tiempo. Después vuelta a la
vida profesional donde no hay espacio para sentimientos y
relaciones madre-hijo. Se deja la lactancia. Parece ser que ya
se ha hecho suficiente para los hijos!
También hay otro sector de mujeres que siguen con la lactancia
mas tiempo pero no sin dificultades, porque por mucho que los
tiempos hayan cambiado aún hay muchos tabúes en nuestra sociedad
y amamantar a niños mayores de un año cuesta bastante de
entender.
Por
esto es tan importante que haya grupos de madres que den soporte
a otras madres durante la lactancia.
Que
tengamos espacios para compartir experiencias y donde podamos
libremente conectar con nuestra esencia, nuestros impulsos
maternales y dar rienda suelta a lo que sentimos en nuestra
relación con los hijos mas allá de lo establecido socialmente.
Otra
trampa en la que se cae es hacernos creer que la lactancia
prolongada es nociva para el desarrollo psicológico de los
niños.
Ahora
que la relación con mi hijo ya tiene 2 años y 9 meses y que
también llevo un tiempo conectando como Doula con experiencias
de muchas madres pudo ver claro que la lactancia prolongada
dista mucho de ser mala para el desarrollo de los niños. No les
hace dependientes sino independientes, no les hace débiles sino
seguros y con ellos nosotras también nos beneficiamos creciendo
junto a nuestros hijos.
La
lactancia y toda la crianza es una relación muy intensa y como
todo lo intenso en la vida es extraordinario vivirlo.
Aparte
de la lactancia el paquete de la crianza abarca muchas mas cosas
como el dormir, el comer y el educar. En cada uno de estos
puntos nos podríamos extender durante horas pero yo lo resumiría
en que la sociedad también enfoca estos temas mirando las
necesidades de los padres y no de los niños. Si se predica que
han de dormir solos es porque los padres descansen pero
¿realmente
los niños que necesitan?
Y el
comer ¿es
sano obligarles? ¿Y
la educación? Creo que si queremos educarlos bien nos tendríamos
que basar en el respeto y la libertad que se merecen.
Me
gustaría que con el tiempo la maternidad, el lazo madre-hijo la
lactancia y en resumen como criamos a nuestros hijos no se
tuviera que justificar, que no fuesen cosas difíciles para las
mujeres sino que fuesen lo que son, procesos tan naturales como
dormir, andar, comer,...
Que
nuestra vida se basase en el amor incondicional. Que al criar a
nuestros hijos los escuchásemos de corazón y los respetásemos
como seres humanos que son seguros que nos llevaría a vivir en
un mundo mejor.