
La
psicología pre y perinatal nos está aportando, de unos años
hacia aquí, nuevas y más informaciones de cómo vive el bebé
intrauterino su estancia en el útero materno, y de cómo influye
en la trayectoria vital de cada individuo la manera en que se
viven los procesos de gestación, nacimiento y la primera etapa
de vida extrauterina. Es por eso que, con más fuerza cada vez,
se insiste en que hay que cuidar la vinculación intrauterina,
respetar el proceso de nacimiento, promover y no romper el
vínculo madre-bebé y atender los primeros momentos inmediatos al
nacimiento.
En
este taller queremos sentir, escuchar, hablar, compartir...
alrededor de todo ello y desde diferentes ángulos o
perspectivas:
-
Vivenciar el paso del bebé del útero materno al mundo exterior.
Las personas podemos recordar y recuperar muchas de las
sensaciones vividas en las primeras épocas de nuestra vida, y
eso nos permite ver con claridad cómo nos marcaron, la huella
que nos dejaron y cómo continúan influyendo en nuestra vida
diaria.
Uno de
los pasos que hemos de dar para conseguir un futuro en Paz, es
que madres, padres, profesionales de la salud, educadores,
políticos y toda la sociedad en general consigamos que la
entrada en el mundo de los futuros hombres y mujeres, esté
rodeada de todo el respeto y del mayor bienestar posible.
-
Conocer la perspectiva profesional. Desde siempre, los
profesionales de la salud lo somos a través de escuchar las
necesidades de quienes atendemos, pero en el momento actual de
la medicina alopática o convencional se ha trastocado el
principio de autoridad, siendo los profesionales quienes
imponemos nuestros criterios y protocolos sobre madres, bebés y
familias. Esta relación debe reinvertirse nuevamente.
El/la
profesional ha de poner en manos de la usuaria sus
conocimientos, experiencia (adquirida a través de ellas) y todos
los medios a su alcance, no de forma inquisitiva, sino
respetando a la persona que se atiende.
En
sociedades, como Alemania, donde las mujeres se han posicionado
ante las autoridades sanitarias exigiendo sus derechos entorno
al nacimiento, y en otras con gran tradición de comadronas, como
Holanda, el nacimiento en casa, en casas de nacimientos o
incluso en hospitales pero de forma natural, es habitual y
reconocido y poseen los mejores resultados perinatales de la UE.
En
nuestro país, hoy, es necesario aunar esfuerzos para buscar vías
creativas que permitan a las madres/padres tener para sus
criaturas el nacimiento que deseen.
- Qué
parto/nacimiento queremos. Las mujeres queremos y necesitamos
recuperar la sabiduría ancestral que teníamos respecto al
nacimiento con la que librarnos del "parirás con dolor" cultural
que se nos ha impuesto y del que la clase médica pretende
habernos librado. No queremos un parto indoloro, pero sin
sensaciones ni sentimientos, sino un parto placentero en todos
los aspectos, en el que sintamos todo lo que se mueve y sucede
en nuestro cuerpo, con todas las emociones que ello conlleva.
Hay
que crear las condiciones para que podamos parir con toda
normalidad, sin influencias ni interferencias que inhiban o
distorsionen el proceso, y en un ambiente de respeto, seguridad
y confianza, en que podamos expresar emociones y sentimientos
(acariciar, gritar, reir, llorar, mirar...), y acoger a nuestras
criaturas atendiendo incondicionalmente a sus necesidades
(físicas y emocionales, que van absolutamente unidas) y con todo
el amor del que seamos capaces.
Cada
mujer, con su consciencia e instinto recobrados, sabe lo que es
mejor para su bebé y para sí misma, por lo que debe participar
activamente en todo el proceso y tomar las decisiones que
considere convenientes.
En
nuestro país, el sistema sanitario público debe asumir y ofrecer
como opción legítima aquella que escojan y decidan las
madres/padres para atenderles el parto (en casa, en una casa de
nacimientos o en un centro hospitalario), sin que ello les
suponga gastos adicionales ni tratos discriminatorios.
El
objetivo de este taller es el de escuchar a las madres/padres,
como tales y como canales o mensajeros de lo que piden sus
bebés. Por ello, lo importante serán las propuestas y
conclusiones que obtengamos del mismo, y que tienen que llevar a
compromisos para realizar actuaciones concretas y reales.
Quienes lo conducimos sólo deseamos, desde nuestras opciones y
premisas, otorgarles la posibilidad de expresarse y retornarles
su poder como madres/padres ante los profesionales, para que
juntos consigamos un FELIZ NACIMIENTO.