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II Congreso Nacer en Casa

Programa

Explicadme el mundo al que voy a llegar

Ponentes

 

Socióloga, escritora (Irlanda)

VISTIENDO LO VERDE:

LA DECLARACIÓN DE AACHEN Y LA ISLA ESMERALDA

 

La Declaración de Aachen nació en el primer Congreso Europeo de Comadronas que atienden partos extra-hospitalarios en Aachen, Alemania, el 1º de Octubre 2000. Una carta de derechos para mujeres proveedoras de salud y usuarias de atención materno-infantil, la declaración busca devolver a las comadronas el cuidado del parto normal.

 

La declaración se basa en los conceptos de (I) iguales derechos a los médicos y comadronas como proveedores de servicios materno-infantiles, y (II) derechos humanos para las mujeres en el parto. Muchos países dan a algunas mujeres la opción de elegir a un médico en el los servicios de maternidad hospitalarios: darle a todas las mujeres la opción de elegir una comadrona en la atención materno-infantil comunitaria debe ser nuestro objetivo político común dentro y fuera de la Unión Europea.

 

Cómo alcanzar este objetivo? Primeramente, mediante la difusión de esta Declaración. La misma ha sido traducida en varios idiomas, incluyendo español, alemán, francés, y checo; y publicada en Europa, Australia, Nueva Zelanda, y California. El Congreso Internacional de Comadronas lo ha publicado recientemente.

 

Dar soporte formal a la Declaración es el próximo paso hacia la realización del objetivo "comadronas para todas". La Declaración ha sido firmada en conferencias internacionales, incluyendo vuestro último Congreso en Jerez de la Frontera, y la Conferencia de parto Humanizado en Fortaleza, Ceará, Brasil, en el 2000. Asociaciones nacionales de parto y nacimiento y comadronas, como Nacer en Casa, NOV de los Países Bajos, y el Colegio de Comadronas de Nueva Zelanda, han prometido también su apoyo.

 

El tercer paso hacia "comadronas para todas" la evaluación. La Declaración puede ser leída como un índice del estado de salud de la matronería en cualquier país o región. Veamos si el sistema de atención materna en Irlanda pasará el test de Aachen!

 

Comencemos con una breve introducción. La atención sanitaria en Irlanda está dominada por el sistema hospitalario, y la medicina privada es una fuerza significativa. El sistema es una mezcla de público y privado como en los Estados Unidos. La salud pública es subdesarrollada así como la atención primaria. Desde los años 1950s, los cuidados maternales han sido marcados por un crecimiento masivo de obstetras, y la correspondiente disminución de las comadronas autónomas. Los servicios comunitarios de atención primaria han sido degradados, y los cuidados hospitalarios se han vuelto la norma. Las comadronas independientes han perdido casi por completo sus empleos dentro del sistema y actualmente se encuentran casi completamente marginadas.

 

La atención materna está en crisis. Las salas de preparto están superpobladas y sin personal suficiente. A pesar de ello, la oposición creciente al parto domiciliario por parte de los doctores de Dublín y los administradores sanitarios amenaza el futuro de las comadronas independientes. Los próximos tres o cuatro años determinarán si sus servicios sobreviven como parte del sistema público de salud.

 

La Declaración 1 dice que los cuidados maternos deberían formar parte de las políticas de salud pública.

 

La política de atención materna en Irlanda está descuidada, como en muchos otros países. Dentro de un sistema que medicaliza la atención del nacimiento, los cuidados maternos son vistos sólo como un servicio hospitalario más.

 

Asesores médicos centralizaron los servicios en 1976, colocando a todas las mujeres bajo cuidados obstétricos en grandes unidades. La centralización ha sido basada en el manejo médico activo: y una rotación de tres mujeres por una cama de preparto en 24 h. Irlanda es la patria del "manejo activo", un sistema que standariza la medicalización de los partos de primigestas en todo el mundo. Hoy en el Hospital Materno Nacional donde el manejo activo ha sido inventado el promedio de partos por comadrona de sala es de 532.

 

La Declaración 2 establece que la profesión de comadrona debe ser reconocida como una profesión independiente, separada de la enfermería y la especialidad de obstetricia.

 

Uno de los éxitos de la política de "manejo activo" ha sido el redefinir a la comadrona como una enfermera obstétrica. Las comadronas irlandesas perdieron su título en 1985 cuando el Acta de las Enfermeras legalizó el referirse a la comadrona como a una "enfermera". Actualmente, poca gente, dentro del público en general conoce lo que es una comadrona o lo que hace. La visión oficial de la comadrona es que es una especialidad de enfermería; esta es una visión que mantiene a la comadrona subordinada a la enfermería, y la medicina. El ingreso a la carrera de comadrona continúa siendo reservado a las enfermeras; esta es una restricción que además asegura el dominio de enfermería sobre las comadronas.

 

La Declaración 3 dice que los Estados de la UE deberían introducir una legislación para fortalecer la carrera de comadrona como una profesión independiente y autónoma.

 

Las comadronas irlandesas se están ahogando dentro del gran pool de enfermeras. No hay ninguna revista de comadronas, ningún sindicato de comadronas, ningún colegio de comadronas. Las comadronas están atrapadas en las estructuras de enfermería, controladas por los colegios y los sindicatos de enfermería. Las comadronas hospitalarias trabajan bajo la dirección de enfermería. Las escuelas de comadronas están anexadas a las escuelas de enfermería. Se espera una "legislación de enfermería" para el 2004; es poco probable que esta legislación refleje ninguno de los avances de la legislación de comadronas que tuvo lugar en Nueva Zelanda o Canadá en los 1990s. Se espera que la nueva legislación confirme la dominación de las comadronas por las enfermeras. Hasta ahora, las comadronas no han tomado ninguna posición pública en cuanto a la legislación venidera.

 

La declaración 4 reconoce la importancia de la continuidad del cuidado de la comadrona de atención primaria desde la concepción hasta las seis semanas después del parto.

 

Las mujeres en Irlanda tienen menos opciones en cuanto a la atención materna que en prácticamente cualquier otro país de Europa Occidental.. No hay centros de nacimientos comunitarios, ni casas de nacimientos. No hay centros de nacimientos en los hospitales. El papel de la comadrona en les centros de atención primaria es mínimo; los cuidados postnatales para las mujeres que parieron en el hospital son extremadamente limitados. Únicamente las comadronas independientes brindan continuidad en los cuidados; y sólo existen catorce. Ellas proveen cuidados individualizados, habitualmente en la casa de la mujer, desde el principio del embarazo hasta el periodo postnatal, y existe una demanda creciente de sus servicios. El porcentaje de partos domiciliarios es de 0.4 por ciento.

 

Aunque toda mujer tiene legalmente el derecho a beneficiar de los servicios estatales gratuitos de partos domiciliarios, los consejos regionales a menudo niegan o frustran estos derechos. Los consejos de salud a menudo daban a los padres una subvención de 1500 euros para contratar a una comadrona, pero esto ha sido suspendido. El próximo otoño, la suprema Corte va a legislar el caso de cuatro partos domiciliarios en los que el Estado negó el servicio de una comadrona. Otras once madres esperan en los bastidores.

 

La Declaración 5 establece que los Estados Miembros deberían introducir cambios en los sistemas de salud y de seguros nacionales favoreciendo la atención materna por parte de las comadronas.

 

Ambos, sistemas de salud y aseguradoras discriminan a las comadronas. Ni el estado ni las compañías privadas de seguros reconocen a las comadronas como proveedoras de cuidados maternos. La matronería estás en crisis. Mientras el número de comadronas registradas es de 12000, sólo el 5 % ejerce la profesión. La renovación de la profesión ha sido únicamente de 1/3 en los últimos dos años. La actual falta de comadronas en los hospitales, está amenazando la seguridad de madres y bebés.

 

El sistema de salud irlandés favorece "obstetras para todas", no comadronas. Obstetras contratados por el estado hacen prácticas privadas en hospitales públicos usando el trabajo de la comadrona pagada por el estado. El mercado privado de la obstetricia asciende a un monto estimado de 50 millones de euros por año.

 

La Declaración 5 recomienda que se equiparen los poderes y responsabilidades de las comadronas con los médicos de familia en la atención primaria.

 

Menos de un 3% de comadronas practican de forma autónoma. Las comadronas independientes trabajan en un ambiente muchas veces de abierta hostilidad por parte del estado y del profesional médico. No reciben ningún apoyo por parte de las unidades maternas, y los equipos de salud obstaculizan su trabajo.

 

Treinta años atrás, el sistema permitía a las comadronas beneficiar de contratos con el estado, Tenían también una certificación y derechos de referencia. Hoy, de manera general, el estado rechaza el contrato con comadronas; y los hospitales de Dublín se niegan a proveer a las mujeres que se atienden con las comadronas las analíticas, las ecografías y otros estudios antenatales.

 

La declaración 7 establece que los Estados Miembros deberán otorgar a las comadronas el derecho de prescripción, de referencia, de ingreso, de alta, de bajas, etc.

 

El Estado Irlandés, refleja el punto de vista de la profesión médica sobre las comadronas, que las considera como una profesión paramédica subordinada que tiene necesidad de dirección médica! La ausencia de derecho de prescripción de medicamentos significa que las comadronas independientes tienen que rogar por la ergometrina, y tomar prestado oxitocina y otros suministros.

 

En el Este, las relaciones entre el hospital y la comunidad son a menudo tensas. Los hospitales de Dublín tienen la política de rechazar las notas de las comadronas en un traslado de parto domiciliario, y las comadronas independientes no tienen permitido acompañar a sus clientes más allá de la puerta del ascensor.

 

La declaración 8 dice que las comadronas deben ser remuneradas por el sistema nacional de salud y las compañías de seguros para la atención de los partos normales igual que los médicos generales y obstetras.

 

Las comadronas hospitalarias atienden a todas las mujeres, que ingresen por la vía pública o privada, asistiendo los partos de casi todos los bebes de parto normal. Aún así, las comadronas ganan menos del 4% de lo que el obstetra gana por similar trabajo. Los obstetras de Dublín ganan alrededor de 2000 euros por parto en atención privada. El mercado privado de la obstetricia asciende a 50 millones de euros anuales; cada profesional gana en promedio 650.000 euros anuales, algunos ganan mucho más. Las comadronas hospitalarias de mayor escala ganan 25.000 euros anuales.

 

La declaración 9 propone que las unidades maternas estén obligadas legalmente a recoger y publicar estadísticas de las intervenciones médicas, tal como las cesáreas; y los resultados que puedan ser medidos por los proveedores de salud.

 

Existe poca información oficial de la práctica obstétrica. Con la excepción de los hospitales de Dublín, las unidades maternas no publican ninguna estadística en cuanto a procedimientos médicos o sus resultados; los registros nacionales son mínimos.

 

Al igual que en España, el porcentaje de partos instrumentados e intervenciones es alto. Una de cada dos madres primigestas dan a luz mediante cesárea, fórceps o vacuum. El índice de cesáreas se ha duplicado desde 1990; el porcentaje nacional es aproximadamente del 22-23 %.

 

La declaración 10 promueve la creación de una Carta de Derechos para las mujeres en el parto que reconozca el derecho de la mujer a elegir su comadrona.

 

El 99 % de las mujeres no tiene la posibilidad de elegir su comadrona, ya que las comadronas del hospital no están autorizadas a tener clientes privados, y las comadronas independientes no están autorizadas a trabajar en los hospitales.

 

La Declaración 11propicia una representación equivalente entre enfermeras, médicos y comadronas frente a la atención materna, y justifica esta postura con un argumento de género.

 

Los hombres, como médicos y como burócratas, han determinado tradicionalmente la forma y el contenido de los cuidados maternales en Irlanda. Las madres y las comadronas han sido tradicionalmente excluidas de la toma de decisiones. Las comadronas tienden a ser representadas por las enfermeras, cuando lo son, mientras el concepto de participación del usuario en la planificación del cuidado materno no está bien entendido.

 

Una palabra sobre la cuestión de género. Actualmente en la Unión Europea, es obligatorio evaluar toda política nueva o propuesta referente a las mujeres, antes de la toma de decisiones. Aún cuando esto no haya evitado el cierre de las pequeñas unidades de maternidad, construir políticas de salud con perspectiva de género es la norma en el servicio público, incluso en Irlanda!

 

La Declaración 12 quiere que la Unión Europea provea formación, investigación, y asuma la necesidad de prácticas clínicas para las comadronas a través de la fundación de un Instituto Europeo de Comadronas.

 

La primera promoción de comadronas no-enfermeras en Irlanda es reciente. Pero la formación de tres años fue sólo una prueba y no se sabe si se repetirá. Pese al bajo costo, la formación de comadrona en Irlanda supone actualmente seis años de estudios universitarios. Pero las necesidades de las comadronas irlandesas en cuanto a educación, investigación y entrenamiento son muy a menudo determinadas por enfermeras, quienes generalmente controlan los estudios de "enfermería y comadrona" en la universidad. La formación continuada y el desarrollo profesional es controlado por el Colegio de Enfermería y una nueva agencia de salud.

No hay carrera docente para las comadronas.

 

A fin de cuentas, tenemos que concluir que Irlanda no ha aprobado el test de la declaración del Congreso de comadronas de Aachen! Tal vez en el futuro, de la misma manera que Irlanda es conocida hoy en el mundo por el manejo activo, lograremos que pueda ser conocida como el lugar en donde nació "comadronas para todas". De las cenizas surgirá el ave fénix!

 

Pero volvamos a la Declaración. En California, el ánimo es el de incorporar la declaración a la ley estatal sobre comadronas. Allí está su lugar, en las leyes nacionales e internacionales. Mientras que inicialmente se enmarcó para la Unión Europea, hay planes para adaptarla en países como Australia. Adaptarla a otras jurisdicciones no es difícil. La Declaración permanece igual, sólo es necesario adaptar las referencias legales.

 

Retornando a Europa, incluir la Declaración de Aachen en una ley europea es más fácil que incluirla dentro de las leyes nacionales de Estados Miembros como Irlanda en donde la profesión de medicina es muy poderosa. Creo que la Unión Europea representa un recurso enorme que no hemos usado aún efectivamente como fuerza de cambio en la atención al parto y al nacimiento. Las directivas de la Unión Europea de 1980 referentes a la profesión de comadrona son subutilizadas por las comadronas que pelean por el derecho a prescribir, por ejemplo, mientras las nuevas directivas en cuanto a igualdad deben significar nuevas oportunidades, con perspectiva de género. La directiva de la Unión Europea en cuanto al tiempo de trabajo de los médicos en formación resultará en el cierre de cientos de unidades de maternidad en Europa. Ahora es el momento para las mujeres, como proveedoras de servicios de salud y como usuarias, de formar una gran alianza europea y presionar por el principio de "comadronas para todas".

 

Veo a la Declaración como una guía que nos muestra un camino, si nos unimos comadronas y activistas. Dar a la Declaración una fuerza de ley, permitirá romper con el monopolio médico en los servicios del parto, poniendo los cimientos para que las comadronas independientes se transformen en proveedoras de salud en la atención primaria. Para mí el ser vicio por el que debemos luchar es el que brinda a todas las mujeres, ricas y pobres, citadinas y rurales, igual acceso al modelo de cuidado de la comadrona, tanto en el hospital como en la comunidad. Confío en un futuro en el que todas las comadronas sean iguales, por ley, a los médicos como proveedores de ser vicios en el parto normal.

 

 

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CASA DE NAIXEMENTS MIGJORN, SCCL - Centre autoritzat per a la assistència al part natural i domiciliari pel Departament de Salut de la Generalitat, inscrit en el Registre de Centres, Serveis i Establiments Sanitaris amb el nº E08682473

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