LA
VIBRACIÓN DEL LATIDO DEL UNIVERSO
Presentación Marian Sánchez
Por
conocimientos: Osteópata, o estudiante de la mecánica del
cuerpo.
Especialidades en Medicina tradicional china, o estudiante de
los campos eléctricos del cuerpo, y sus interacciones con los
elementos físicos.
Por la
necesidad del Espíritu: estudiante de la mecánica de la Vida.
Todos
los seres somos un maravilloso intento. Intentamos aprender,
intentamos hacerlo mejor cada día, intentamos encontrar la
felicidad, intentamos ser honestos, intentamos ser nosotros
mismos, intentamos conocer la Vida, intentamos... intentamos...
intentamos.
¿Por
eso, de que manera podría explicar lo que un bebe siente, de qué
está formado, de donde viene y que hace aquí?. Es un reto el
hacerlo, lo intentaré, porque aunque solo quedara en el intento,
ya sería suficiente.
A.
Lo podemos ver:
B.
A nivel practico
C.
A nivel de sentimientos
D.
A nivel espiritual. Aquí se nos abren tres interrogantes:
·
¿De
dónde venimos?
·
¿De
qué partes está formada nuestra Unidad?
·
¿Qué
hacemos aquí?
A)
A NIVEL PRACTICO
A
nivel práctico es el tiempo que más libre se es y se siente,
puesto que no hay cadenas dolorosas (físicas) que tiren de él ni
ha de quedar bien con la gente (no tiene condicionamientos
sociales), no existen las creencias, ni tiene compromisos de
comidas, ni nadie le dice: Quieto niño, eso no se dice, no se
hace, no se pone, etc., sino que es libre y en libertad se le da
la Inmensidad del Universo, que está regido por leyes sumamente
sencillas, cuya vibración llevada a la palabra es: AMOR. Ya
está, solo eso.
Dentro
del útero, no existe tiempo ni espacio, solo presente, solo
existe lo que sentimos, esa es la herencia que traemos del
"Padre", ese es nuestro recuerdo al pasar por Él, el recuerdo
del legado que heredamos de Él.
A
NIVEL DE SENTIMIENTOS
B)
¿Qué
siente un bebé?. Para saber lo que siente, podemos revivir
nuestra experiencia dentro de aquel útero que nos permitió venir
a la tierra.
La
forma en la que puedo entrar en ello, es retrocediendo yo al
vientre de mi madre, intentando recordar lo que viví, lo que
experimente. Quizás sea la forma menos científica de hacerlo,
pero no se me ocurre otra mejor que la manera de haber
vivenciado esto. Os invito a hacerlo alguna vez.
¿Y
por dónde empezar?
Para
volvernos a sentir en el vientre de la madre, hay muchas formas
de llevarnos a ello. ¿Quién
no se ha sorprendido en cierta situación, donde te parece que
eres algo externo a todo lo que te rodea, como si lo que estas
viendo fuera algo ajeno a ti y donde has de desempeñar
un........ no sabes que papel?.
Cuando
dejas de ser bebé, un día descubres de manera que te sorprende,
que tu pecho se mueve al respirar, de pronto nuestro pensamiento
desaparece, se hace el silencio dentro de nuestra mente,
nuestros ojos se vuelven más observadores, nuestros oídos se
agudizan, es como si acabaras de aterrizar en un lugar lleno de
cosas que no tienen nombre, pero sí tienen diferentes formas.
Aun con el pensamiento en silencio, podemos llegar a sentir que
algo sencillamente grandioso estuviera a punto de descubrirnos
algo. Cada vez que esto nos ocurre es como Nacer, esto se llama
un encuentro con nuestra Conciencia.
En
ese momento, seríamos capaces de intuirnos en cualquier etapa de
nuestra vida, incluso la etapa en la que vivimos dentro del
vientre de nuestra madre física.
Podemos sentirnos dentro de aquel pequeño espacio, rodeados de
agua, a salvo, abrazados por cientos de sensaciones que quizás
ya conocíamos, pero que probablemente no recordemos. Nos
sentimos protegidos, con una sensación de descubrirnos, pero sin
preguntas, solo sorprendiéndonos, preparándonos para algo
hermoso que nos va a ocurrir.
Esa
casa que habitamos, interior de un útero de un ser que se
ofreció a traernos a la materia. Cálida casa que nos alimenta,
que nos protege del frío y de los golpes. Prácticamente todo un
universo que nos protege y nos enlaza con otro universo mayor.
Entre el útero y yo una membrana que me da mi individualidad, y
que al mismo tiempo me permite estar en un medio de agua, cálida
agua de Vida que me abraza y me mece en todo momento. Esa
membrana me protegerá de todas las ondas electromagnéticas que
vengan de fuera. Aquí estoy a salvo.
DOS
CORAZONES LATEN
Y esa
música que retumba en esas paredes, cuyo ritmo es parecido a
otro ritmo que viene de dentro de mí. Es como si lo mismo que
habla por fuera, también tuviera voz dentro. Dos corazones
individuales que hablan de movimiento eterno mientras la vida
exista. Son como mis compañeros, el compañero de fuera y el
compañero de dentro y yo, en medio, sostenida por sus
movimientos.
Entre
el Agua (líquido amniótico) y el Fuego (sangre) de los
alquimistas.
Oigo
sonidos que vienen de fuera, no sé identificarlos, pero si sé
cuando me gustan y cuando no me gustan. Mi forma de comunicarme
es mediante la expresión (o vibración) Universal, todo aquel que
se acerque a mí con el corazón lleno de amor, dejaré que me
toque, pero no me gusta quien viene con miedo, o con ira, o con
prepotencia, o por cumplir.
Hago
mis pinitos nadando, disfruto cuando quien me lleva me abraza,
me sale un amor inmenso hacia ella, la amo, no se como pero la
amo, me siento muy agradecida.
QUIERO
MAS
Quiero
seguir sintiendo todas estas experiencias, llenas de vida. De
esa Vida que es algo Mágico y Maravilloso, misterioso para el
que no la mira; Exquisita para el que la Siente; Majestuosa para
el que sabe pararse a verla, a hablarle, a olerla, a tocarla a
oírla. Vengo de una Vida interior y me encuentro con otra forma
de expresar la Vida.
A
NIVEL ESPIRITUAL
C) Las
preguntas que nos surgen se concentrarían en tres interrogantes
fundamentales: ¿De
donde venimos?, ¿de
que partes esta formada nuestra Unidad? y
¿que
hacemos aquí?
Recorreremos por cada una de nuestras preguntas (que al fin y al
cabo es una sola) para intentar descubrirlas dentro de nosotros
mismos.
-
¿De
donde venimos?
Si
miramos hacia el interior, dentro del corazón sentiremos otro
corazón allá en lo profundo, que marca el ritmo de la Ley de la
vida.
La
vida me viene de dentro, no solo del sonido de mi corazón, sino
del manantial de mi corazón. Para ese corazón o Manantial que
nos impregna de Amor, no existe ni existió el tiempo ni el
espacio, de Él venimos y hacia Él volvemos cada vez que
cumplimos una etapa.
¿De
que partes esta formada nuestra Unidad?
Explicar de las partes que estamos hechos, nos lleva a comenzar
por hacer ejercicios prácticos de comprensión de lo que
significa para cada uno de nosotros nuestras vivencias y así
poder comprender al que está engendrado y ha de nacer en un
momento dado, da igual que falten cerca de nueve meses o tan
solo unas horas para su alumbramiento.
Alumbramiento, que palabra más bella, alumbrar = dar luz.
De que
forma más maravillosa podemos ayudarnos unos a los otros, dando
luz.
La
luz, Gran Verdad que encierra los secretos del Universo. De
hecho según los físicos la Luz es lo único que puede trasmitirse
por el espacio. Ni el sonido que se produciría con el movimiento
de los planetas, ni las oleadas de fuego que lanza el sol, ni
tan siquiera el ruido que debía producir los motores de una nave
espacial, rompen el silencio del universo.
El
Universo es silencio, absoluto silencio, porque para que hubiera
sonido, las partículas que están en el espacio deberían de estar
mas juntas para que ese sonido se trasmitiera de unas a otras y
pudiera llegar a nuestros oídos.
Y sin
embargo, la luz viaja a sus anchas, nos llega a raudales, nos
mantiene tanto física como espiritualmente. La luz nos da la
vida, o mejor dicho, la Luz Es la Vida que viene en todo momento
hacia nosotros, tanto por fuera como por dentro.
Quisiera conocer la Luz, en todas sus formas. Los físicos solo
han encontrado dos modelos para explicarla, y además como ellos
dicen, solo son modelos para representarla, quizás no sea así,
pero si pensamos que es así, y la utilizamos con ese
pensamiento, funciona. Hay dos formas de explicar la luz, una
como ondas electromagnéticas y otra como fotones, las dos formas
serían totalmente independientes. Y yo me pregunto,
¿cuántas
mas formas de expresar la luz guarda el Universo en su seno?
Podríamos hablar de la luz de:
- las
Esencias con las que actuamos cada día, (la esencia del
consciente, la del subconsciente, la del inconsciente)
-
la Luz del Alma que nos ilumina el camino
- la
Luz del Ser que nos Alienta
- la
Luz de la Conciencia que nos Unifica.
Y todo
ello, sostenido por la trinidad, tres fuerzas que están siempre
representadas en cualquier parte del universo.
Llegado a este punto, hablaré de lo que sé por experiencia, no
va a ser científico pero no tiene importancia, cada uno
reconocerá dentro de él hasta donde necesita saber de ello y
hasta donde la intuición nos afirma o nos niega esto.
NUESTRA TRINIDAD
Como
en toda representación de lo Vivo, dependemos siempre de una
trinidad. En toda vida hay una parte de fuera, una parte de
dentro y en el centro la manifestación física. Y aquí, todos
nosotros, nos encontramos, en nuestra manifestación física.
En
nuestro planeta estarían representadas por la fuerza de la
tierra, la fuerza del cielo y la fuerza del hijo, que somos
nosotros, esta tercera fuerza seria la manifestación de las
otras dos, cuando se unen.
Podemos encontrar la misma trinidad si nos referimos a nosotros,
tendríamos la fuerza que nos alimenta y da vida ( o energía
madre), la fuerza que nos empuja hacia la Vida y nos da ímpetu
(o energía padre) y la fuerza que nace de unir ambas, que seria
una fuerza nueva que nace como manifestación de esa unión, (la
fuerza o energía hijo, llamado también el segundo nacimiento)
LA LUZ
QUE SOMOS DENTRO DEL UTERO
Así de
esta misma manera, si nos referimos a cuando estamos dentro del
útero, podemos decir que:
- el
útero sería la parte sobre la que nos apoyamos físicamente, por
lo que representa la materia de la que nos alimentamos
físicamente, al mismo tiempo que nos está haciendo de
interlocutor entre nuestro físico y nuestra madre la tierra.
- Por
la parte interna, nuestro físico está conectado con el Espíritu,
el cual está unido a nuestra otra madre, la Madre Universal que
es la que nos acompaña y nos encamina al nacimiento en la
tierra.
En
todo esto hay un nexo de unión: la Conciencia.
A
veces eso de hablar de la Conciencia nos da escalofríos o nos
pone de mal humor, porque nos enseñaron desde pequeños que la
Conciencia lo sabe todo y nos castiga.
Nunca
más lejos de la verdad. La Conciencia es esa parte que
encontramos que desprende inocencia (que no ignorancia), a
raudales. La Conciencia es la parte que nos abraza, nos anima,
nos pone diferentes ejercicios para practicar y poder
fortalecernos. La Conciencia apenas habla, sus mensajes vienen
con la vibración del amor, porque vienen de la misma Conciencia
Universal, aquel corazón que hay dentro de nuestro corazón.
Cuando
algo nos recrimina dentro de nosotros, utilizando una elocuente
verborrea, y poniéndonos verdes, haciéndonos sentir culpables y
no sé cuantas cosas mas, esa no es la Conciencia, esa es la
parte mental que poseemos. Esa pertenece a una de las esencias
de las que hablaba al referirme a la luz.
Dichas
esencias tienen una visión limitada, parte de ellas trabajan con
los datos que le dan nuestros ojos y nuestros oídos, por lo que
no tienen una visión Universal de las cosas.
La
Conciencia Sí es Universal. Es tan Universal que se halla en:
- lo
más lejano del Cosmos,
-
saliendo de nuestro corazón
- y la
vez también se halla en lo más profundo de nuestro corazón.
La
conciencia nos envuelve y al mismo tiempo nos inunda por dentro
cada vez que conectamos con Ella. Esto lo hacemos varias veces
al día, sin descubrir que es Ella, solo decimos que nos salen
buenos sentimientos, porque Ella es lo mejor que el ser humano
tiene.
La
Conciencia tiene el don de conectarnos con Todo y con todo,
incluido el no tiempo y no espacio. Si le pedimos que Armonice
nuestros actos, nuestros sueños, nuestras búsquedas, nuestro
camino, nuestro intento de cada día, ahí estará ayudándonos en
nuestra honestidad.
¿Qué
hacemos aquí?
Ese
corazón en la profundidad de nuestro corazón físico nos enseña
que traemos tantas cosas por hacer, tanto por unificar, tanto
por dulcificar, tanto por aprender. En el vientre de la madre
tenemos Conciencia de ello, aun tenemos impregnada la Sabiduría
de la Vida, ¿cómo
poder retenerla y no dejar que nos la mancillen?, no sé si será
posible, solo sé que se puede intentar.
Una
vez que nuestro cuerpo está maduro para ofrecernos sus servicio
incondicional para conseguir nuestra Unificación de todas
nuestras partes (o sea, lo que realmente somos), la luz del alma
de nuestra madrina aquí en la tierra (nuestra madre física), se
acerca hasta donde nos ha acercado la Luz de la Madre Universal,
y desde allí ambas madres nos acompaña hasta el corazón del
físico que se ha preparado como casa para esta milagrosa
experiencia.
Es una
ocasión en la que la Amplitud del Espíritu de la Mano de la
Madre Universal, ha de pasar por un canal estrecho de la madre
física, para llevarnos a un mundo cuadriculado, lleno de
creencias y costumbres, hechas por intereses o por comodidad, y
no nos dejará de la mano mientras nosotros no decidamos otra
cosa.
Para
ello nos dejará grabada en nuestro corazón, una herramienta muy
útil y a la vez sorprendentemente sencilla: la Intuición. Así
cada vez que nace un bebé, sentimos esa presencia de nuestra
Madre Universal, y sentimos esa herramienta: la Intuición.
Todos
venimos con la Intuición. La intuición no viene de los datos que
conocemos, (aunque si los utiliza), no viene de la experiencia
mental, (aunque también la utiliza), no tiene que ver con el
razonamiento, puesto que este es mental. La intuición tiene que
ver con el Sentido común, viene de Madre Universal Cósmica, por
lo que está encauzada en la diversidad de los hombres, para
enriquecimiento de todos.
Con el
tiempo nos vamos encontramos con obstáculos, las costumbres y
vicios del mundo, creencias fundadas en la ignorancia y la
prepotencia, hacen que dejemos la intuición olvidada, quien sabe
donde. Los más afortunados quizás acertaron a dejarla guardada
en un cajón, donde no se manchara, pero ahí quedo olvidada.
Aquí
surgen varios problemas, quizás uno de los que más nos
repercutirá en nuestro Camino es, que nuestra Alma, lugar de
donde salen todo lo más noble del Ser, al perder la Intuición
que le mantenía en equilibrio, se fragmenta ("me ha roto el
alma"), y así nos perdemos de nosotros mismos, porque
dispersamos nuestra unidad. La bella flor del alma rompe sus
pétalos, rompe la Nobleza de sus Sentimientos, y nos quedamos y
sentimos tal cual se queda el Alma.
Con el
alma en pedazos, será un poco más difícil que se nos recuerde
dentro de nosotros que somos partícipes del Universo, y para
ello hemos de Unificarnos. Ahora habremos de comenzar por volver
a respetar nuestra Alma y recuperarla como fue en un principio.
Hay bebes que vienen con el Alma dormida, y otros que vienen con
el Alma despierta...
Nuestra esperanza es: que los niños nos ayudan a desempolvarla y
despertarla por empatía. La parte a comprender es: que la gran
parte de los adultos nos ayudan a romperla, por la misma
empatía.
Sin
embargo la Gran Esperanza es: que cada uno somos un aporte de
Vida. Cada uno somos el enriquecimiento de la vida del otro, que
da igual que esté al lado como a miles de kilómetros.