
¿Por
qué el contacto es tan importante para los bebés?
¿Sólo
para ellos?.
¿Qué
significa ser tocado-acariciado, mimado, respetado, besado,
querido?.
La
frase que más se repite en la preparación para el parto: hay
¿qué
cogerlos o hay qué dejarles llorar?.
¿Estamos
perdiendo el instinto? O mejor dicho nos hemos acorazado tanto
como para no sentir, para no reconocer que el llanto es llamada
de atención, de auxilio, de pedir, de socorro: te necesito.
¿Por
qué nos cuesta tanto darle a otros lo que necesitan?
¿Es
qué acaso a nosotros no nos dieron y queremos que sufran? O es
que cada vez más nos sentimos aplastados, absorbidos nuestros
cerebros y mentes para ser insensibles.
No
sólo somos ya insensibles al llanto de nuestro bebé, somos
insensibles a lo que ocurre en el mundo.
Nunca
la infancia ha estado tan masacrada, pisoteada, el hambre la
explotación, la miseria, los abusos sexuales, el abandono
normalizado, la insensibilidad institucionalizada; no queremos
perder nuestro tiempo en nada que tenga que ver con el estar, o
saber-estar, sólo nos interesa ser eficaces, productivos, el
aquí y el ahora;
Nada a
largo plazo, nada con vistas al futuro si no es invertir en
bolsa. Pero la mayor inversión es la dedicación, el tiempo para
cubrir las necesidades básicas y cuando digo básicas hay gente
que pensará (dar de comer, cambiarle el pañal, dormirlo..)
¿qué
más puede necesitar un bebé?.
Necesita con-tacto con mucho tacto.
Darle
a un bebé caricias, masajes, cubrir la necesidad de estar encima
de nuestros cuerpos, es un placer que si lo perdemos, habremos
perdido la posibilidad de disfrutar, de que se ablanden nuestros
corazones, se reblandezca nuestro cerebro y se pongan a vibrar
emociones insospechadas, puede que se levanten nuestras heridas
de la infancia.
Pero
el contacto cura, sana, hace crecer, nos vuelve creativos
esponja nuestras almas, nos conecta con la vida, con lo que
somos. Nos hace más sensibles al sufrimiento, al abandono, a las
miserias humanas esto para nosotros y para los bebés garantiza
sus vidas: no tendrán que mendigar amor, no tendrán que
competir, estarán tranquilos, seguros y en paz, sus vidas
estarán colmadas, plenas y podrán salir con seguridad al mundo.
Tienen lo que necesitan AMOR con mayúsculas del autentico del
pata negra, lo mejor de lo mejor.
Tengo
dos hij@s y me tengo a mi misma, no necesito ningún estudio
científico para avalar lo que estoy diciendo, lo vivo en mi casa
y en mis entrañas:
- Un
hijo adoptado con heridas por abandono
- Una
hija de mi vientre que tiene todo el contacto posible
Mi
hijo es un saco sin fondo por más que le quieras nunca es
suficiente, no sirve, quiere más y más.
Mi
hija va segura por el mundo, sintiéndose enraizada en la tierra
y amada en el alma Y yo aquí estoy, organizando congresos que
hablen de lo que significa ser amado para así también sanar mis
heridas buscando el reconocimiento y vuestro aplauso.